Que tu vida discurra tan apaciblemente como un río.
Que tu despertar al día sea con alegría.
Que la espera de lo que buscas y deseas sea gozosa, llevadera... gratificante.

Gracias por visitar el blog. Un abrazo.

María José.

VOLVERÉ




Volveré algún día
para ver como has crecido sin mí,
como te has convertido en esbelta figura
apuntando hacia el cielo para acercarte a él.
La lluvia te dará todo lo necesario y más.
Ya nada te detendrá, palmera, en tu decisión.
Tus hojas serán como el sol,
que deja sobre ellas la huella de su condición de rey,
por no poder resistirse a tu verde imán.
Eres una real compañera de la tierra
que te vio nacer.

2 comentarios:

Puente de Letras dijo...

Bonito poema; es realmente un canto a la vida.
Saludos

María José Ouréns dijo...

¡Hola!: Gracias por visitar,mi Blog, y por vuestro comentario. Un saludo.