Que tu vida discurra tan apaciblemente como un río.
Que tu despertar al día sea con alegría.
Que la espera de lo que buscas y deseas sea gozosa, llevadera... gratificante.

Gracias por visitar el blog. Un abrazo.

María José.

CRISIS


Algún día todo cambiará

-decía mi abuelo-

pero mientras...

cada uno en su casa.



Y Dios en la de todos

-respondía mi abuela-.



Aún no nos está permitido llorar.



4 comentarios:

arisenag dijo...

Cúando podremos llorar?

Un sonoro beso.

María José dijo...

Cuando podamos y nos dejen, aris.
Un abrazo muy fuerte.

Anónimo dijo...

Me dió la sensación al leer de pasado, de estancamiento.
Pienso que mi generación está todavía un poco anticuada en ese sentido de no llorar, pero que las nuevas generaciones van abriendo caminos en general.
Besos.
Limonchela.

María José dijo...

He querido crear esa sensación, sí. El último verso es para mí una metáfora (el bloqueo ahí es no poder llorar. Y muchos bloqueos con causa de algo que sucedió en el pasado.
Los abuelos nos llevan siempre a la infancia, a un pasado, tienes razón.
Y la crisis siempre viene de un pasado mal resuelto.
Un abrazo.